Como muchos sabréis este año ha sido la última y final edición de Sh3llCON. Hemos querido aprovechar esta ocasión en la que celebramos 5 años para hacer algo especial, un congreso de seguridad informática hecha por y para hackers. Por ello, y debido a diferentes circunstancias, hemos decidido prescindir de muchos elementos que complementaban de forma excepcional el evento.

No es mi intención hacer una crónica de las jornadas, tenéis aquí un magnífico artículo de CantabriaTIC (http://www.cantabriatic.com/sh3llcon-2019-la-edicion-mas-cruda-y-un-sorprendente-adios/) en el que podéis ver todos los detalles de esta edición, la cual hemos denominado “Phoenix – Gold Edition”, en lugar del ya habitual “Security Hell Conference”.

Como aficionado a los juegos de palabras, el pseudónimo elegido para esta ocasión (como casi todo a lo que tengo ocasión de poner un nick, incluido el mío propio) no es en vano ni gratuito, y es que este mismo verano organizamos un evento, Sh3llCON “Reloadead”, en el cual durante 48 horas ininterrumpidas se jugarían numerosas pruebas de hacking en la localidad de Reinosa (Cantabria), aquí es donde surgió la idea de gymHACKna. Por desgracia nos vimos obligados a suspender dicho evento, siendo éste el momento en el que decidí (de forma totalmente personal y unilateral) poner fin a esta aventura. Fueron mis compañeros de organización quienes me convencieron para seguir adelante, una vez más, y hacer un último esfuerzo para despedirnos por todo lo alto, cual ave Fénix resurge de sus cenizas. Esto, unido a un cartel de ponentes de oro (sentimos enormemente no haber podido traer a más ponentes de no menos prestigio y con un nivel impresionante, y las razones han sido única y exclusivamente económicas) y a unos retos dignos de Black Hat, es por lo que decidimos bautizar a esta edición como “Phoenix – Gold Edition”.

He de decir que estos 5 años han sido increíbles, y confieso que nunca pensé que seríamos capaces de organizar un evento con repercusión nacional y, en esta última ocasión, internacional. Con esto no quiero decir que el congreso sea conocido en todo el mundo, ni mucho menos, y tampoco sería esa la intención de todas formas. Sabemos muy bien dónde están nuestros límites y nos sentimos cómodos con ellos.

Como decía, han sido 5 años en los que he (hemos) tenido el placer y el honor de conocer a mucha gente, anónima y menos anónima, entre ellos a grandes profesionales del sector con los cuales he “crecido” leyéndoles, viéndoles dar conferencias, con algunos incluso he podido trabajar aunque solo fuera durante unos pocos meses, y de los cuales sigo aprendiendo cada día. También han sido muchos los que de una forma u otra han colaborado en la organización, esponsorización y realización del evento, desde la familia en primera línea de defensa, o compañeros de trabajo, hasta patrocinadores y colaboradores, pasando por amistades inolvidables que he ido haciendo a lo largo de este tiempo.

Notaréis que he pasado a hablar en primera persona. Y no podía ser de otra forma puesto que, a pesar de que Sh3llCON es algo de mucha gente, esto se vive en primera persona y al final es con lo que uno se queda, con las propias experiencias. Y no son pocas, ya que hemos tenido algunas relacionadas con hospitales por desgracia (aunque después del tiempo acabemos riéndonos), desaparición de algún que otro móvil y otras anécdotas las cuales apenas se pueden nombrar. De hecho, no nombraré aquella puerta precintada por la autoridad, aquella red hackeada, aquellos “dispositivos de apertura” que aparecieron misteriosamente en nuestros bolsillos, un portátil sin nombre en la recepción del hotel, las escasas horas dormidas antes del estreno (repasando una y “otra vez” el discurso), las escapadas furtivas a la habitación para dormir apenas unos minutos, ese chupito antes del discurso de bienvenida o las risas después de un concierto entre SMS y llamadas “fortuitas”. Todas ellas con la risa nerviosa en nuestros rostros o con la mirada perdida por la resaca el domingo por la mañana con la maleta a los pies y en la mesa unos cuantos cafés.

Siempre se dice eso de “esto no sería posible sin…”, y con toda la razón del mundo. Sh3llCON no hubiera sido posible sin las manos de todos aquellos que ayudaron a hacerlo realidad. Empezando por mi compañero y amigo Carlos Díez, quien no se lo pensó ni media en subirse a este barco y que junto a mí fundamos Sh3llCON, dando siempre lo mejor y más de sí mismo, y siguiendo por aquellos a los que pedí consejo antes de meternos en esto, Martín Obiols, Román Ramírez y Chema Alonso. Después todo fue un torbellino de gente en alguna u otra edición (o todas las ediciones en algunos casos), mis amigos y compañeros Tomás, Berto y Carol; la gente de Netkia, Verónica, María, Ruth, Gloria, Mónica, Jose Alberto y Jose María; amigos encontrados en el camino, Pedro, C4T, Mario, Iker, Jorge, J, Kike, Hector, Javi, David, Javier y Monty (una “gran familia”); la cantidad de ponentes excepcionales que han pasado por aquí (Pablo, no te has perdido ni una!); patrocinadores, Netkia, CS3, Ganzuando, Quantika14, Telefonica, Eleven Paths, ESET, Imperva, Axians, Tesa Assa Abloy, Verne Telecom, Sophos, Interbox, Innjoo, NHS; colaboradores institucionales, CCN-CERT, INCIBE, Gobierno de Cantabria, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Agencia de Protección de Datos; colaboradores logísticos, Iberia, Alsa, Renfe, Hotel Santemar; colaboradores, 0xWord, Innotec, estudio3c, Mi Plan Hoy, Tomás Sierra, Peritajes Catalán, X1RedMasSegura, Criptored, Flu-Project, Security By Default, Security Art Work, Mundo Hacker, Editorial Ra-Ma, Camisetas Frikis, Cantabria TIC, iHackLabs, CPIIC-CPITIC, Securízame, Revista One Hacker, Electro SDR… y por supuesto a todos los ponentes que un día decidieron sumarse para “empujar todos el mismo carro”. Por último y en un lugar de honor, a vosotros, los asistentes, quienes estáis al pie del cañón hasta el último minuto de la última charla.

Queda aún mucho camino por recorrer (mucho), es más que evidente que la seguridad de la informática y las comunicaciones reina en el día a día, y espero que este congreso haya servido para despertar compromisos en empresas, en personas, en instituciones, poner una carta más sobre la mesa, unir a gente con las mismas inquietudes y formar comunidad, pero comunidad de la de verdad, y no tener que dejarte la piel mendigando ayuda para conseguir algo positivo para todos, para nuestras vidas. Así comenzó todo, por una inquietud, y ahora os toca a vosotros seguir con esta labor. El futuro está en nuestras manos y en la de nuestros hijos, y por lo tanto es compromiso de todos el que tengamos una vida más segura, desde el niño que empieza a trastear con un móvil, hasta el más alto directivo de la más grande compañía. No solo es hacking de la tecnología, sino de la vida en el día a día.

Como digo, muchas son las experiencias vividas en todo este tiempo. Experiencias increíbles de las que estás seguro que jamás olvidarás. Pero llega un momento en que uno debe tomar una decisión, continuar o no, 0 o 1… Al fin y al cabo, lo único de lo que se trata en esta vida es de ser FELIZ.

Como muchas veces he dicho brindando en las típicas comidas o cenas de congreso, en nombre propio y en el de la organización de Sh3llCON, GRACIAS!

Sergio Sáiz García
Presidente